Gastromanía
es un nuevo
espacio en mi blog.
Una gran mesa virtual en la que podréis disfrutar los platos de grandes chefs.
Gastromanía
es un nuevo
espacio en mi blog.
Una gran mesa virtual en la que podréis disfrutar los platos de grandes chefs.
Los ingredientes imprescindibles de un escabeche son el aceite y el vinagre. Otros casi imprescindibles, el laurel y el ajo. El resto, cebolla, zanahoria, calabacín, vino, romero, tomillo, pimentón… dependerá de nuestro gusto y de lo que vayamos a escabechar.
En los escabeches de carne la proporción de aceite y vinagre más común es una parte de aceite por media parte de vinagre. El aliño y las especias son a medida de la carne: para carnes de caza hacemos un escabeche más fuerte, mientras que para piezas pequeñas y de granja será suficiente con un escabeche ligero y menos especiado y necesitamos menos tiempo de reposo.

Ya están en el blog unas tórtolas escabechadas de caza, pero como es difícil encontrar caza, he preparado unas codornices frescas pero de granja. Ángeles, del blog El ágora de Ángeles, tiene una receta parecida, muy rica también.

Ingredientes:
2 codornices.
200ml de aceite
100ml de vinagre de arroz.
100ml de vino blanco seco.
2 hojas de laurel
2 zanahorias.
1 cebolla grande.
1 puerro.
Una rama de romero.
Una rama de perejil
2 dientes de ajo.
12 granos de pimienta de Jamaica.
Sal.
El vinagre tiene que ser suave, de arroz o de manzana por ejemplo.
La pimienta de Jamaica es muy aromática y como sucede con la nuez moscada, es como un compendio de varias especias.
Con esta misma cantidad de ingredientes podríamos poner cuatro codornices.

Repasamos las codornices quitando los restos de pluma, pasándolas por una llama o con el soplete. Las bridamos atando las patas y dando dos vueltas alrededor del cuerpo sujetando las alas. Sazonamos con sal. Reservamos.
Limpiamos las verduras y las troceamos. Reservamos.


Ponemos en una sarten tres o cuatro cucharadas de aceite para dorar las codornices. Cuando esté caliente ponemos las codornices y a fuego medio vamos dándoles vuelta hasta que estén doradas. Sacamos y reservamos.

Ponemos el resto del aceite en la olla y rehogamos la cebolla, zanahoria, puerro el perejil y los ajos, junto con la pimienta, las hojas de laurel y el romero.

Echamos las codornices en la olla y añadimos el vinagre y el vino. Rectificamos de sal y tapamos la olla.
Se hacen a media presión unos 15 minutos (dependerá de las ollas y de la cantidad de perdices). Dejamos que pierda presión, y abrimos la olla.

Dejamos enfriar.Se hacen de un día para otro.


Si vamos a tomar las codornices como entrante podemos templarlas a fuego bajo (si nos gustan tibias) o en frio, quitándoles los hilos y acompañadas con las verduras del escabeche.

Yo tome una de entrante y con la otra hice una ensalada.

Espero que os guste.
Una de cal y otra de arena. Después del lingote de foie, que es laborioso, que no difícil, un aperitivo, sencillo, facilísimo y que se hace en tres minutos mal contados.

Estos rollitos fueron una aportación extra de Alex Sampedro en el curso de tapas:

Es un bocado fresco y ligero y casi lo podemos hacer a medida, eligiendo las verduras de la ensalada y la salsa. Yo hice los rollitos con una ensalada de brotes tiernos, pero vale cualquier otra: rúcula, canónigos, lechuga, escarola, hoja de roble… Y como salsa puse una de yogur: yogur, mostaza y mayonesa. Puse también espárragos verdes frescos escaldados, que podemos sustituir por espárragos blancos o unas tiras de salmón ahumado, una anchoa o queso fresco.

Tenía huevas de salmón empezadas, pero puede prescindirse de ellas o poner de trucha o sucedáneo de caviar.

Las obleas de arroz se venden en casi cualquier súper: Alcampo, Carrefour o en el Corte Inglés. Suelen estar en la parte de comida internacional. Hay varias marcas, os pongo unas imágenes para que veáis el aspecto.

Ingredientes:
Obleas de arroz.
Ensalada de hojas variadas.
Espárragos verdes.
Salsa de yogur.
Mayonesa.
Huevas de salmón.
Aceite y vinagre.
Sal.
Para hacer manejables las obleas de arroz hay que humedecerlas, salpicándolas con agua o usando un spray. Se trabajan sobre un paño húmedo.

Se pone la oblea de arroz sobre el paño húmedo y se rocía por ambas caras hasta que queden flexibles. Se pone un buen puñado de hojas de ensalada, extendidas a lo largo de la oblea.
Se pone sobre la ensalada uno o dos espárragos, se sazona con sal y si nos gusta unas gotas de balsámico, vinagre y un hilo de aceite (yo no les puse). Se pone una cucharada de salsa de yogur o mayonesa.

Enrollamos apretando bien para que quede un rulo compacto.
Recortamos los extremos y cortamos en tres o cuatro trozos.
Los colocamos verticales en la bandeja y los acabamos con un poco de mayonesa y unas huevas.

Espero que os guste.
Nunca se nos ocurriría montar un diamante en un trozo de hierro viejo y oxidado, ¿no?. Por eso mismo cuando vi a Alex Sampedro envolver esta mousse de foie con ese baño de oro me pareció genial. A estas alturas no voy a negar mi pasión por el foie. Me gusta tanto como a otras les horroriza :)

Es entretenido de hacer, pero tiene la ventaja de que podemos tener congelados los lingotes a falta de bañarlos. De hecho tengo una bandejita en el congelador para cuando lleguen María y Ricky (aunque con el trancazo que trae no sé si estará para mucho lingote).
Ingredientes
mousse:
80 g de cebolla roja.
20 gr de aceite.
20 gr de mantequilla.
125 gr de hígado de pollo.
10gr de brandy.
175 gr de nata.
150 gr de nata semimontada.
500gr de foie fresco.
3 cucharadas de fondo de ternera.
2 hojas de gelatina.

Ingredientes para el baño:
1l de caldo de pollo.
60 gr de gelatina vegetal.
Polvo de oro.
Para los grisinis:
300 g de harina.
25 gr de aceite.
7 gr de levadura.
4 gr de sa.l
160 gr de agua.
Sésamo negro.
Hice media receta (la mitad de ingredientes), me salieron 28 lingotes. Los únicos cambios que hice fueron, poner hígado de conejo en vez de pollo y como no tenía foie fresco usé micuit.
Como la mousse debe de estar congelada para poder bañarla, tenemos que hacerla con antelación.

Lavamos con abundante agua el hígado de pollo y lo dejamos un rato en agua para que pierda la sangre y no de mal color a la mousse.

Pochamos la cebolla en el aceite y mantequilla.
Añadimos el hígado troceado y rehogamos.
Ponemos el brandy y la nata esperamos a que rompa a hervir y bajamos para acabar de hacerlo a fuego lento. Probamos de sal.

Trituramos añadiendo el micuit y las hojas de gelatina hidratadas. Colamos. Dejamos entibiar mientras montamos la nata.


No hay que montar demasiado la nata, la dejamos semimontada.

Añadimos la nata y al preparado de foie y mezclamos con cuidado. Echamos esta mezcla en los moldes y los metemos al congelador.


Para los grisinis: amasamos todos los ingredientes. Dejamos reposar unos minutos la masa y extendemos, cortamos rectángulos y los enrollamos en forma de palitos.
Ponemos sobre el papel de horno, espolvoreando con sésamo negro y con un hilo de aceite. Horneamos 10 minutos a 220º.

Para el acabado del lingote:

En un litro de caldo de pollo disolvemos la gelatina vegetal y el polvo de oro (la cantidad dependerá de que lo queramos más o menos dorado). Llevamos al fuego hasta que inicie el hervor.


Desmoldamos los lingotes congelados y ayudándonos con un alfiler grande o un tenedor de bombones, los vamos sumergiendo en el caldo dorado.
Sacamos a un plato hasta que enfríen y cuaje el baño.

Servimos acompañados de los grisinis.

Espero que os guste.
¡Feliz cumpleaños, Ángeles!
No me gustan las frases encorsetadas, me parece que se quedan cortas y vacías a fuerza de repetirlas, ni los elogios y alabanzas obligadas, ni las expresiones al uso para las personas que me importan, y tú me importas.
Y como los humanos somos pura contradicción, aquí va una: una tarta para celebrar un cumpleaños, ¿se puede ser más original?.Como el postre ya te lo van a poner seguro, la guardamos para la sobremesa.
Decir que eres una buena persona, una extraordinaria persona, es tan escaso, tan injusto resumen de ti, que a esa frase tendríamos que colgarle todo un diccionario de adjetivos: positiva, leal, amiga, generosa, discreta, cariñosa, alegre, entrañable… y eres además, muy mala golfista (eso me han dicho jajajajaja), pero muy buena profe, así que ya me habrás puesto un cate porque amiga no es un adjetivo. Rectifico pues, eres una estupenda AMIGA y es un lujo contar con tu amistad.
Y como tú dices, quien tiene una AMIGA, tiene un tesoro… No se me ocurre nada más acorde para celebrar tu cumple que empezar la bandeja de aperitivos con un lingote de oro: ¡porque tú lo vales!
Lingote de oro


(entre tú y yo, que no nos oiga nadie, el lingote es de foie).
Zamburiñas gratinadas con espuma de espinacas.
Pizza de bacalao en tres texturas.


Rollitos de ensalada.
Vasitos de patata con
boloñesa.

Tortilla de un solo
huevo (una modernidad, jajaja).


Minicachopo de bocadín.
Te deseo que pases un día estupendo junto a los tuyos, y con todas tus amigas virtuales que estaríamos encantadas de tomarnos un cafetín en la sobremesa. Ya pongo yo los dulces:



Unas trufas de vainilla y frambuesa (para contentar a la del foie :)



Y unos pasteles con las galletas de almendra y hojaldre para las menos golosas.
¡Feliz día amiga!
Alex Sampedro
Mil disculpas por haberme anticipado con la receta del pitu de caleya, sin antes presentar al autor, Alex Sampedro. Las prisas no son buenas compañías y menos en la cocina con una receta que puede tomarnos varias horas, y una hija esperando para volver a Madrid con tupper de lujo incluido.

Alex Sampedro, pese a su juventud, tiene un dilatado currículum de buen hacer en los mejores fogones de Asturias. Personalmente creo que su cocina es un perfecto maridaje entre la tradición y la vanguardia. Actualmente es jefe de cocina en el restaurante del Bal Hotel, Doble Q. En los enlaces siguientes podéis ver su trayectoria y conocer un poco mejor a Sampedro. A mí solo me resta agradecerle sus clases en el curso de cocina de tapas, su generosidad y sus enseñanzas.
http://www.gastroastur.net/articulo.php?id=262
“Alex Sampedro al que conocimos mientras colocaba La Casa de la Ribera, en San Esteban de Pravia, a la cabeza creativa del Occidente, y que luego nos asombró cuando hizo de Los Tres Caracoles un primerizo y adelantado ensamble de posibilidades, acaba de recalar en Doble Q tras un fértil paso por La Capilla, de La Llorea.”
http://www.balhotel.com/es/restaurante-doble-q/
El fondo no me quedó como
debiera, No tenía mucha salsa ( se la había llevado María) y le puse maizena exprés, me habría gustado mas con xantana, pero como no en todas las cocinas disponemos de ella, así está más al
alcance de cualquiera que quiera hacerla.
Después del pitu de caleya, si nos resistimos a guardar unos trocinos, llegan estas patatas rellenas que son una auténtica delicia.
Ingredientes:
Pitu de caleya.
Patatas medianas.
200 g de puré de patata.
75 g de nata.
Sal.
Lavar bien las patatas y envolverlas en papel de aluminio con una pizca de sal y un hilo de aceite. Asar al horno a 160º hasta que estén cocidas, comprobando con la punta del cuchillo, las mías estaban hechas en 50 minutos. (El tiempo depende del horno y del tamaño de las patatas). Reservar.

Deshuesar el pitu y desmenuzar la carne. Reservar.

Colar la salsa,desgrasarla y ligarla con un poco de maizena exprés.

Preparar la espuma de patata mezclando el puré con la nata y la sal. (El puré lo hice con patata, leche, mantequilla y nuez moscada). Poner en el sifón con dos cargas de CO2.

Si no tenemos sifón podemos hacer una espuma con el puré y la nata semimontada, mezclando con cuidado con la espátula y movimientos envolventes.
Cortamos las patatas al medio y con una cucharilla las vaciamos.

Estas fueron las del curso que despues degustamos:
Rellenamos con el pitu de caleya desmenuzado (yo le añadí parte de las verduras de la salsa que habíamos colado).

Ponemos una cucharada de espuma de patata en el plato, la media patata rellena encima y salseamos con unas cucharadas de la salsa.
Para mantener caliente la espuma de patata ponemos el sifón al baño maría. Lo conervamos en el frigo.
Espero que os guste