Con los mismos bizcochos que los anteriores y con yema confitada, sola o mezclada con un poco de mazapán( queda mas consistente)

La receta de la yema confitada :

para calar los bizcochos un almibar sencillo: tres cucharadas de azúcar medio vaso de agua y si nos gusta piel de limón y caña de canela.

Se remojan los biizcochos ( sin empaparlos demasiado) y se colocan en una rejilla sobre un plato.

Extendemos sobre cada bizcocho una capa de yema confitada.

Los unimos de dos en dos, y apretamos un poco para que queden pegados.

Preparamos una glasa de yema. Con una cucharada de yema confitada, media clara y 100g de azúcar glas, batimos hasta que esté cremosa y brillante

Pincelamos los bocaditos con la glasa, dejamos secar y con una cucharita pequeña glaseamos por segunda vez. Dejamos secar

Se puede terminar con una glasa de brillo, con el almíbar reducido.



