
Una manera de lo más simple de hacer unos filetes de solomillo riquísimos y que los niños suelen tomar mejor que el clásico filete frito o a la plancha.
Podemos pedir en la carnicería que nos los corten así y si no es posible, lo hacemos nosotros en casa, porque no tiene mayor dificultad. Simplemente es cortar de dos en dos los filetes sin llegar a separarlos.

El relleno puede ser tan variado como queramos, queso, jamón , paté, bacón, fiambre, pimientos fritos… En este caso puse queso para fundir, porque iba a tiro fijo con el gusto de mi pequeña invitada.

Ingredientes:
Solomillo de cerdo
Queso que funda bien
Ajo molido
Sal
Huevo batido
Harina para rebozar
Aceite de oliva para freír
Cortamos los filetes de dos en dos, sin llegar a separarlos, en forma de libro abierto.


Abrimos los filetes y ponemos el queso. Los volvemos a cerrar y presionamos ligeramente para que queden bien formados

Se pasan por harina y después por huevo batido al que habremos puesto la sal y el ajo ( para no salar , ni adobar directamente la carne y que quede tierna).

Freímos en aceite caliente a fuego medio.

Les damos vuelta para que se hagan por los dos lados y los sacamos sobre papel de cocina.

Los servimos calientes, así el queso estará bien fundido, acompañados de unas patatas fritas o de una ensalada verde.

Espero que os guste.


