
Compota de manzana, ni más, ni menos. Una forma para tomar fruta fácil y rápida de hacer. Y que puede pasar a ser un postre rico y vistoso acompañándola con natilla o helado.

Las compotas, en este caso la de manzana, pueden hacerse me muchas formas, en el fuego, en el microondas, aromatizadas con canela, cáscara de limón o de naranja, con vino blanco, sidra o cava.


Pero creo la distinción más notable en el resultado es hacerla con almíbar (poniendo agua) o cocerla simplemente con azúcar.

En el primer caso los trozos de manzana no de deshacen y en el segundo nos saldrá una compota tipo puré. Dependerá del uso que vayamos a darle elegimos una u otra forma.

Tambien admite version dieta sustityendo el azúcar por edulcorante.


La calidad y clase de las manzanas influye, pero no tanto. Es recurrente usar reinetas para postres de manzana y especialmente en compotas. Creo que la razón es porque cuando se publican estas recetas tradicionales, no había tanta variedad de manzanas en el mercado y la reineta sí que se encontraba y era conocida.

En este caso quería una compota con los cuartos de manzana enteros para servirla de postre con un helado de vainilla o usarla en otros postres.
Ingredientes:
4 manzanas
4 cucharadas de azúcar
Piel de limón o de naranja
1 palo de canela
1 vaso de agua
Un chorro de vino blanco (opcional)


Se pelan las manzanas se descorazonan y se cortan en cuartos. Se ponen en un cazo hondo,


Se echa el azúcar, las pieles de naranja o limón y el palo de canela, el agua (y el vino, si se quiere) y se pone al fuego vivo hasta que rompa a hervir y después a fuego medio hasta que estén cocidas y el almíbar se haya reducido.


Esta lista para tomar sola o acompañada de unas ciruelas, un helado o con lo que más os guste.

Algunas sugerencias de postres en las que utilizar la compota.

Una tarta tatín en versión rápida

O una copa con natilla

Espero que os guste.



