Llevaba unos días sin entrar al foro, bastante liada entre mudanza y Nana ( la gata de mi hija) con una cesarea que se complicó. Y los ánimos de aquella manerilla…. Así que a preparar un plato
que me gusta…
Dinamito…. Por fin llegaron!!
Tenía pendientes estas croquetas y el domingo las hice de aperitivo. Si digo que estaban buenísimas ( a mí esta morcilla me encanta) no exagero, y eso mismo debieron pensar mis padres, porque no
hubo la mas mínima objeción, ni ninguna alusión a la dieta…
Imagino que es una morcilla que puede encontrarse en Castilla-León en muchos sitios, pero mi preferida es esta de Salamanca.
Se cortan unas rodajas de morcilla, se le quita la piel y se pica muy fina.
Se fríe en aceite caliente ( no mucha cantidad para que el sabor quede bien concentrado)
hasta que esté ligeramente crujiente, se escurre y se reserva.
Se cuela el aceite en un cazo o donde vayamos a hacer la bechamel.
Se añaden dos cucharadas colmadas de harina y la sal se rehogan en el aceite. Se empieza a añadir poco a poco la leche sin dejar de remover para que se integre bien y no forme grumos.
Cocemos unos segundos antes de añadir el siguiente chorro de leche. Así hasta que esté a nuestro gusto de espesa ( yo puse ¾ l aprox),
se le añade la morcilla que habíamos reservado frita, se mezcla bien y se cuece dos o tres minutos, se prueba de sal
y se saca a una bandeja y se alisa la superficie con una espátula. Se deja enfriar.
Se cortan las croquetas ( en este caso en cuadrados) se pasan por pan rallado, huevo batido y otra vez por pan.
Se fríen en una sartén honda con aceite bien caliente.
Se sacan sobre papel de cocina… los impacientes cuidadín! Qué queman…