Gastromanía
es un nuevo
espacio en mi blog.
Una gran mesa virtual en la que podréis disfrutar los platos de grandes chefs.
Gastromanía
es un nuevo
espacio en mi blog.
Una gran mesa virtual en la que podréis disfrutar los platos de grandes chefs.
Hace unos días me han preguntado como hacía la cebolla confitada.

No tenía ordenado, ni preparado el paso a paso.Y aunque confitar la cebolla no tiene mucha ciencia, ni dificultad, es un poco largo, y como se hace a fuego muy bajo, me resultaba dificil deterninar los pasos.
(con el comentario de Thermo, he visto la receta de Nikk, que me parece una
maravilla, y que explica mucho mejor que yo, con precisión de tiempo y temperratura la receta)

Las cebollas más adecuadas son las cebollas dulces del pais, las que son ligeramente achatadas, y no frescas. La cebolleta tiene demasiada agua y cocería más que confitar, y se trata de que la cebolla se haga despacio y que conserve su jugo y quede blandita y melosa.
Ingredientes:
Tres cebollas grandes (800 gr. aprox)
Mantequilla y/o aceite en total 50gr.
Una cucharada de azúcar moreno. (opcional)
Dependiendo del uso que le vaya a dar le pongo un poco de azúcar. Para el foie por ejemplo me gusta con ese toque más dulce. Para acompañar morcilla, anchoas, queso, la prefiero natural.

Como puesta a hacer tanto da un poco más que un poco menos, aprovecho y la emboto en tarritos pequeños, que luego da un gusto tenerla a mano!.

Se pelan las cebollas y se cortan bien finas en gajitos.

Se pone al fuego una sartén amplia y preferiblemente de fondo grueso. Se echa la cebolla cortada y se rocia con aceite o se ponen las lascas de mantequilla.Al principio se pone a fuego vivo, moviendo sin parar.
En cuanto esté la cebolla bien impregnada en la grasa, se baja el fuego y se remueve de vez en cuando.

Como se hace a fuego lento, y tampoco es necesario estar contemplando la sartén, yo lo que hago,es que me cojo el libro y el reloj de cocina ( porque no sería la primera vez que se me va el santo al cielo).

Se hace casi de oido, no tiene que "sonar" a fréir.Poco a poco va volviendose melosa y ligeramente dorada.

Cuando se separe la grasa, y quede en el fondo la cebolla está lista.

Si queremos poner azúcar, añadimos una cucharada , subimos un poco el fuego, removiendo para caramelizar. Queda con un tono más dorado y más jugosa.

Si lo queremos meter en tarritos , lo hacemos en caliente y sin llenar del todo, cubriendolo con el propio jugo.

Espero que os sea útil.