Gastromanía
es un nuevo
espacio en mi blog.
Una gran mesa virtual en la que podréis disfrutar los platos de grandes chefs.
Gastromanía
es un nuevo
espacio en mi blog.
Una gran mesa virtual en la que podréis disfrutar los platos de grandes chefs.
Ya sé que últimamente pueden parecer poco variadas las recetas y que estoy muy pesada con el bonito, pero es que es un pescado de temporada y quiero subir algunas receta nuevas y que si os apetece hacerlas estéis a tiempo.

Para los que no seáis muy adictas al bonito, podéis hacer las recetas con atún o con pez espada. Y algunas incluso con salmón.

El añadir una bechamel y un rebozado (en esencia eso es una villaroy) nos aporta jugosidad siempre. Por eso es de lo más adecuado para carnes y pescados que tiendan a quedar secos, como una pechuga o un filete de bonito o atún.

Uno de los mejores acompañamientos para el bonito es el pimiento, los sabores casan perfectamente. Por eso lo puse en la bechamel.
Ingredientes:
Filetes de bonito
Pimientos asados
1 cucharada de harina
2 cucharadas de aceite
300 ml de leche
Sal
ajo molido
Pan rallado
Huevo batido
Aceite para freír
Limpiamos el bonito quitándole la piel y las espinas. De cada rodaja nos saldrán cuatro filetes. Tienen que ser como de un dedo de gruesos. Sazonamos al gusto y reservamos.

Picamos los pimientos en trocitos pequeños. Reservamos

Hacemos la bechamel: ponemos las dos cucharadas de aceite en la sartén y cuando esté caliente rehogamos la cucharada de harina unos minutos ( es importante para que la bechamel no sepa a cruda). Incorporamos la leche a pocos, integrando bien antes de añadir más leche.
Cuando acabemos de añadir toda la leche cocemos unos minutos hasta que veamos espesa y está brillante. Ponemos sal y el ajo picado, añadimos los pimientos picados. Mezclamos y cocemos unos minutos más. Retiramos y dejamos que enfríe un poco.


Pasamos los filetes de bonito por la plancha, vuelta y vuelta. Sacamos a un plato y dejamos enfriar. Ponemos una cucharada de bechamel sobre cada filete y extendemos.
Pasamos ligeramente por pan rallado, luego por huevo batido y de nuevo por pan rallado presionando para que el rebozado quede bien pegado.


Pueden congelarse así rebozados, sin freír.

Ponemos aceite en la sartén y cuando esté caliente (pero sin humear), freímos los filetes por los dos lados. Sacamos sobre papel de cocina.


Servimos bien calientes.
Podemos acompañarlos de patatas fritas y pimientos, un arroz blanco o una ensalada.

Espero que os guste.