Gastromanía
es un nuevo
espacio en mi blog.
Una gran mesa virtual en la que podréis disfrutar los platos de grandes chefs.
Gastromanía
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Una gran mesa virtual en la que podréis disfrutar los platos de grandes chefs.
Parece que el frío ha remitido estos días, pero con no hay que bajar la guardia. Damos tregua a las sopas y hoy preparamos una ensalada templada, que tampoco hay que pasarse.
Es sencilla y muy sabrosa, se hace en un momento y es un plato sano y completo, ¿qué más podemos pedir?.

Las judías verdes cortadas en juliana son más “llevaderas” para quienes no gustan mucho de las verduras y con la salsa de tomate suele ser bien recibida por los pequeños.

Ingredientes:
Judías verdes
Tomate natural
Cebolla
Ajo en polvo
Sal
Aceite
Huevo cocido
Bonito en aceite
Unas gotas de vinagre
Aceite de oliva
Si no tenemos salsa de tomate hecha ( yo tenía casera congelada), empezamos por pelar y cortar en juliana muy fina la cebolla y pocharla en un poco de aceite. Mientras pelamos los tomates o podemos usar tomate de lata natural entero o triturado. Lo añadimos a la cebolla , sazonamos con sal y ajo en polvo y la cocemos unos minutos. Reservamos.
Ponemos a cocer los huevos.
Limpiamos las judías y las cortamos en juliana. Las ponemos a cocer con agua y sal. En la olla rápida sin 5 minutos. Sacamos escurriéndolas bien. Reservamos.

Empezamos a montar la ensalada poniendo un fondo de salsa aliñándola con unas gotas de vinagre (reducción de módena queda muy bien) o de limón y aceite de oliva.


Colocamos encima del tomate las judías verdes formando un nido. Cortamos los huevos en gajos y los ponemos en el hueco de las judías. Y las lascas de bonito también en el nido.

Podemos aliñar el plato con la vinagreta de aceite y vinagre de la salsa.
Lista para llevar a la mesa.

Espero que os guste.
Edito de nuevo la receta de caldo gallego para corregir una omisión en la receta anterior. Comentaba que no le había puesto unto porque aquí es prácticamente imposible encontralo.


Y a mi amiga Loli (Dololava en MR) , del blog Maqui y Loli le faltó tiempo para hacerme llegar el unto y los genuinos productos gallegos para hacer el caldo. Y con un dicho gallego incluido "caldo sin unto no está en su punto". Gracias Loli!!

En los días que estuvo aquí María nos acercamos a Ribadeo y vinimos cargadas con “una plantación entera” de grelos. Pasamos dos días limpiando grelos, escaldando y congelando, pero mereció la pena. Para reconfortarnos hicimos este caldo que estaba bueno, buenísimo y del que María se llevó bien anotada la receta para Madrid :)


La forma de hacerlo es igual que explicaba en la primera entrada, con el añadido del unto que se pone al principio con las alubias y las canes, Deja un caldo blanco y con un delicoso aroma.
Y otra frase que me encanta, decía mi suegra, que al caldo hay que “deixar lo que fale só dúas horas” haciendo referencia a que se haga muy despacito al chup-chup.
El caldo con unto y las carnes que lo acompañan
Caldo gallego (sin unto)
Pido disculpas a los gallegos por si esta receta no es muy ortodoxa. Como suele suceder con las recetas regionales varían de una zona a otra aunque conserven la esencia del plato.
En mi receta falta el unto, no por olvido o porque no me guste, pero no es fácil encontrarlo aquí.

El caldo es a la cocina gallega, lo que el pote a la asturiana: carnes de cerdo y embutido, alubias, verdura y
patatas.

Ingredientes:
Lacón salado
Costilla salada
Rabo, oreja o pie, salados
Chorizo
Unto (puse tocino)
Alubias blancas
Patatas (mejor gallegas)
Grelos o nabizas
Sal (si necesita)
El día antes ponemos a remojo las alubias, y en otro bol ponemos a desalar las carnes.
En una olla amplia ponemos las alubias y todas las carnes menos el chorizo, las cubrimos generosamente de agua y las ponemos a cocer a fuego vivo.
Espumamos y bajamos el fuego para que sigan cociendo hasta que las carnes estén tiernas, casi hechas. Desgrasamos el chorizo cociendolo unos
minutos.
Añadimos las patatas cortadas a cuadros, el chorizo desgrasado y los grelos. En mi caso estaban escaldados y congelados y los añadí así directamente.
En caso de que las nabizas sean frescas, podemos escaldarlas antes de añadirlas al caldo ( para que suavicen un poco el sabor). Cortamos la verdura a nuestro gusto. Hay quien prefiere que esté bien picada. Personalmente me gusta que quede bastante entera.

Seguimos cociendo hasta que las patatas y la verdura estén hechas.
Sacamos las carnes a una fuente y a parte servimos el caldo en cuencos ( o en boles o platos hondos).

Espero que os guste.
El puerro es un omnipresente en mi cocina: para un caldo, para una crema, para una salsa, en sofrito, en porrusalda, en pastel o en tortilla… o de protagonista, como en esta receta.

La receta no tiene ninguna complicación, solo hay que elegir un relleno adecuado. A mi me gustan los sabores fuerte como jamón, bacalao, salmón, que contrastan con la suavidad y el ligero dulzor del puerro. Estos los rellené con bacalao y pasas, un clásico. Para gratinarlos los cubrí con una crema de quesos ( los que me quedaban por el frigo).

Ingredientes:
Un manojo de puerros
250 g. de bacalao desalado
Un puñado de pasas
1 cucharada de aceite
50 ml de nata
Medio vaso de leche
1 cucharadita de maizena
Quesos (que fundan bien)
Sal
Pan rallado
Una nuez de mantequilla
Limpiamos los puerros y los cortamos en trozos como de 10 cm


Los ponemos en el cestillo de cocer al vapor con un dedo de agua y sal (sin que toque los puerros, para que conserven toda la sustancia).Los cocemos cinco minutos, destapamos y sacamos los puerros sobre una rejilla para que escurran bien.

Desmenuzamos el bacalao y lo salteamos un momento en una cucharada de aceite, añadimos las pasas hidratadas en vino blanco o coñac, rehogamos. Ponemos la nata y dejamos reducir.


Abrimos los puerros a lo largo y ponemos una cucharada del relleno, cerramos los puerros y los colocamos en una fuente o en un plato que pueda ir al horno.

Para preparar la crema ponemos los quesos que más nos gusten y que fundan bien. Yo le puse unos “pocos” que me quedaban en el frigo, un quesito, emmental, una cucharada de requesón, y un poco de parmesano rallado. Los ponemos en la sartén con la mitad de la leche, removemos para que fundan y cuando ya estén cremosos añadimos el resto de la leche con la maizena disuelta. Dejamos que espese y napamos los puerros.


Espolvoreamos con pan rallado y ponemos unas lascas de mantequilla para gratinarlos.
( esta foto especialmente dedicada a Ángeles )
Los metemos al horno con el grill al máximo hasta que estén dorados.

Espero que os guste.
Una receta de vigilia, una crema de verdura, una entrada ligera… como queráis considerarla. La coliflor es bastante suave de sabor, un poco dulce… por lo que le va condimentarla con sabores fuertes, como ajo, pimentón, jamón, bacalao, anchoas.
En el caso de la crema he puesto anchoas y pimentón.

Para que la coliflor conserve todas sus sales y minerales lo mejor es cocerla al vapor. En la olla rápida además evitamos el mal olor que conlleva el cocer las verduras, especialmente la coliflor y el repollo.

Ingredientes:
Coliflor
Un vaso de leche
Una pizca de pimentón
Anchoas en aceite
Rebanadas finas de pan
30g de fécula de patata
O 30 g. de maizena
Una nuez de mantequilla
Aceite para freír
Sal. Pimienta o nuez moscada.
Se cuece la coliflor al vapor, yo lo hice en la olla rápida.


Se saca la coliflor al vaso de la batidora o al procesador que uséis. Se tritura y se pasa a una olla.
Se deja hervir un minuto revolviendo para que pierda el gas que le entra al triturar. Se sazona con sal y pimienta y/o pimienta molida y añadimos la nuez de mantequilla o una cucharada de aceite de oliva.


El puré de coliflor es acuoso y tiene un aspecto desligado. Para ligarlo añadimos fécula o almidón.


Se disuelve en el vaso de leche la fécula de patata o la maizena y se añade a la crema de coliflor. Se remueve hasta que vuelva a hervir y en dos minutos la retiramos del fuego.

En una satén freímos las rebanadas de pan hasta que estén doradas. Las sacamos sobre papel de cocina.

Servimos la crema en boles o en platos hondos, ponemos unas rebanadas de pan frito y sobre el pan unas anchoas. Espolvoreamos con pimentón. Lista para llevar a la mesa.

Espero que os guste
Podríamos considerar este milhojas como una versión caliente de una ensaladilla. Los ingredientes son comunes, patata, langostinos ( atún, cangrejo, gambas) y mayonesa o alioli.

Es una buena alternativa para una entrada caliente con langostinos. Me encanta el gratinado, esa costrita de alioli tan sabrosa.
Es sumamente sencillo de preparar y rápido ( podemos tenerlo hecho a falta de gratinar), y tiene una vista muy resultona.

Ingredientes:
Patata cocida con piel
Langostinos cocidos
Mayonesa o alioli
Las patatas se cuecen con piel, y las refrescamos un poco en agua para poder pelarlas ( se puede dejar con piel si nos gusta). Cortamos las patatas en rodajas como de un centímetro.
Cocemos los langostinos. Ponemos agua y sal a hervir, cuando rompa el hervor echamos los langostinos y en cuanto pase un minuto hirviendo los sacamos y refrescamos en agua fría y hielo. Pelamos y reservamos las colas limpias y fileteadas en abanico.

Colocamos en el plato o en la fuente ( que pueda ir al horno) unas rodajas de patata. Encima ponemos dos o tres langostinos fileteados, un poquito de mayonesa. Repetimos con otra rodaja de patata, langostinos, mayonesa.
Y por último una tercera rodaja de patata, un langostino y una buena cucharada de alioli.

Metemos al horno precalentado, con el grill al máximo unos minutos hasta que cojan un color dorado.

Sacamos y servimos bien caliente.
Espero que os guste.